Traducciones – Shira Erlichman


La mente domina la materia

Lo intenté. Pero el dominio de la mente sobre la materia es una broma. La mente es materia. La opinión de alguien que no conoce el tema es que cuando te relajas dominas la materia. Que los castillos de arena detienen el oleaje. Pretenden limpiar la escena de un asesinato desde el reverso de una placa de vidrio. Era mi asesinato. El mío. Como si pudiera hacer propio el dolor abrasador que me domina. Luchar contra el viento y tirarlo a la lona por atreverse a entrar en mi casa. Pero solo estoy ahí abajo, aferrándome con fuerza a los hombros, amenazando mi propio corazón. ¿Alguna vez has visto la oscuridad dividirse en dos cascos? La locura se le parece mucho. A los principiantes les parece una fruta. Prudente, brillante, cereza demente. ¿Le importa si me muero mientras lo digo? Picadura que mi dentadura encontró: tengo la culpa. ¿Tendrá importancia que lo haya intentado mientras moría? ¿Lanzarás el ataúd dentro del reposo de la tierra? Si no tienes las manos ensangrentadas antes de llegar a este final, no estabas poniendo atención.