El efecto adverso del litio (es deshidratación y micción frecuente. El efecto adverso de la
deshidratación y la micción frecuente es perder las ganas de tomar agua porque orinas
mucho. El efecto adverso de perder las ganas es no hacer nada. El efecto adverso de no
hacer nada es un sofá y tres películas. El efecto adverso de un sofá y tres películas es
qué te has pasado haciendo todo el día con la frente arrugada. El efecto adverso de la
frente arrugada es un suspiro. El efecto adverso de un suspiro es una placa
conmemorativa. El efecto adverso de una placa conmemorativa es una carretera
polvorienta, pero no tienes motocicleta. El efecto adverso de la falta de motocicleta es
un impulso imparable y apasionado por las olas. El efecto adverso de la pasión por las
olas es un sueño sobre otro sueño donde todos los objetos son tan azules como el mar.
El efecto adverso de los sueños exageradamente azules y tristes es una novia que
escucha. El efecto adverso de esta novia en particular es un jabón negro que reposa
sobre, y mancha el borde de la bañera. El efecto adverso de las manchas es su nombre
en tu mejilla como una canica helada. El efecto adverso de su nombre es tu mano
desmechando pollo en un tazón grande que ella también llena, y de vez en cuando te
sacude en la cara un tendón tan asqueroso que ambas dan chillidos, y eso es bueno. El
efecto adverso de es bueno es malo. El efecto adverso de es malo es cruzar las piernas
en el consultorio de la psiquiatra al conversar sobre los efectos adversos. El efecto
adverso de los efectos adversos es vivir la vida. El efecto adverso de vivir la vida es la
muerte. El efecto adverso de la muerte es que te recuerden. El efecto adverso de que te
recuerden es que te sostengan como un canto rodado, pero por supuesto no es un canto
rodado sino un pájaro que también morirá. El efecto adverso de un canto rodado que no
es canto es el lanzamiento del canto y la contemplación de su vuelo. El efecto adverso
del vuelo) es un poema.