Traducciones – Max Ritvo


Castidad anatómica e hidráulica

Más bien, el mundo es aceite de oliva,
y yo soy una talega de agua repugnante.

¿Placer? ¿Mi mayor placer?
Lograr quitarme del camino.

A veces casi puedo sentir
lo que sería el mundo sin mí:
como un libro verde oliva en rústica
que encierra una historia insípida perfecta:
nunca más arrugada por
un sujetapapeles convulso que imita
la forma de sus genitales
con su cuerpo escuálido y asqueado.

¡Oh! Estar lleno de aceite de oliva,
¡Oh! Que el cráneo sea un
estuche para aceite de oliva.

Para que el beso pueda mezclar sin tapujos
los aceites en dos cráneos,
para un amor telepático en la boca compartida:
Una lento vórtice enrollado desde los cráneos
hasta los labios de cerámica.

¡Oh! Que las comidas sean tan apacibles
como la búsqueda a tientas de romero:
las manos sobrenaturales, sin fricciones
en un jardín.

Sigan afligiéndome, sabores del aceite
en tu tazón escultural,
la mujer que te asea,
una estatua de sal.

No dejen al gato Max solo
o tendré que ver, tal como es,
lo que me depara el futuro.