Traducciones – Alan Dugan


Le dicen grumus merdae

De vez en cuando viene bien ser ladrón,
mejora las funciones del corazón y beneficia
la circulación de la sangre, el dinero y las mercancías.
Forzar la entrada de la casa de alguien en la noche,
sin hacer ruido, esperar a que los ojos y los oídos
se abran por completo a la intimidad
de los cuartos y las vidas ajenas,
y entonces sólo robar lo que se atraviese,
principalmente la platería y el aparato de televisión,
el güisqui, el güisqui, y después irse,
pero no sin antes echarse una cagadita,
es bueno para la digestión y el ánimo,
la policía le dice la tarjeta de presentación, pero
en realidad es una burla de las víctimas, un chiste pulcro,
hay que cagarse en el sofá,
obra de arte sobre la cojinería.