en el principio, fue Arquímedes

escarbar
en el rebujo
de arcones sin memoria

aflojar las raíces
de lo único
que apenas perdura:
los dientes
los huesos

dicen que todo está allí
cuestión de abrir bien los ojos

para terminar diciendo
¡ese no fui!
¡ese no soy!

el sueño
sube de nivel

¿sobreaguar, cómo?