el poema como excreción

bajaba entre las luminarias
de la calle Grande
de pronto sentí
la urgencia inviolada

la materia exprimida
brotó

brinqué para que cayera
lejos
me agité
pero no soltaba

la toqué
con los dedos

así fue

los falangistas
quedaron impuros

retomé la avenida Exhibición
—vía nublada y húmeda—
con el poeta mayor
camino a casa

no quería que el cantor supremo
sintiera el perfume
de mi mano maculada

quería llegar presto a la ablución
en las altas recámaras

así fue

a pesar de las manos limpias
la oscuridad se hizo