
Diez secuencias de estrofas de cinco versos a la manera de la tanka, conforman Estación Universidad, que en tono de canción, en juego, y con cierto ritmo narrativo; encadena estampas del metro, del barrio y sus recodos, del amor, de la guerra, de la universidad; recogidas de las estaciones del alma y lo cotidiano. Es una suerte de tejido de versos que no recuerda la constancia del movimiento del video sino el imprevisible álbum fotográfico.
Son versos que se leen como si hubieran sido hechos sin esfuerzo. El lector va entre sus líneas, como un acróbata que atraviesa la cuerda sutil de un mundo poético que siente suyo, recogiendo imágenes e instantes que nombran un entorno fragmentario, poblado de árboles, de amigos, de asuntos domésticos, de taxis, de estaciones de metro, de muerte y naturaleza.
Juan de Frono