día 11

que no me joda la vida!
no llegue la verdad
con su cargamento exagerado de muertos,
con sus hombres gastados en la industria,
de almas explotadas
hasta el último nervio

no llegue un perder denso
a lacerarme,
ni un híbrido de hombre, rata y basura
a pedir una limosnita por el amor de dios

ni los periódicos
a chismosear la sangre;
ni un camionado de mujeres desnudas
que anuncian
y sólo anuncian

que no lleguen los billetes,
refrigerados en las bóvedas de los bancos,
a explicar otras cosas
y no las verdaderas causas

que no llegue maquiavelo
con sus amigos
y convenzan a toda la gente
para que soben las panzas de los panzones
—y les aseguren la turgencia de sus buches
por mucho tiempo—

por eso voy a tus brazos,
cicuta:
que no me joda la vida!