
Un invisible entre una caravana de invisibles, que de pronto se detiene para mirar a esos otros y se da cuenta de que sólo son invisibles si nadie se detiene a mirarlos. Tal vez el poeta sea un poco eso. Al menos en este libro lo es: Armando Ibarra viaja como un anónimo, como hacemos todos en el transporte público, pero lleva su mirada enfocada, como una lente, en esa miríada de rostros anónimos que llevan a cuestas el cansancio, los afanes, la fugaz alegría, los deseos secretos que son nuestras historias personales, únicas, y que a la vez constituyen el gran anónimo que somos.
Cristancho Duque
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El vagón de los invisibles
Fotografías intervenidas, realizadas durante la confección del libro, principalmente en la ruta E21 del MIO (Masivo Integrado de Occidente) en Cali.
«En las galerías, los cautivos sueñan que ya no tienen que remar»
«Mansedumbre: siempre terminamos apretados en las cabinas»
«Aquí vamos siglos después del éxodo planos e impulsados»
«Las frescas muchachas son un bálsamo a pesar del sofoco»
«Había un peñasco inalcanzable: el nido de luz donde los trayectos se confunden»
«La vista se fija en la estampa que cruza veloz»
«Aparece una pared de rostros que vueltos émbolos pintan telas nuevas»
«Tuvimos que bracear arrastrados por la presión de la multitud afanosa»
«¿Y este surco quebrado y estrecho donde resbalamos y malogramos el pan diario?»
«Ni la pureza del cristal puede evitar el ardor del roce»
«Las marcas de la travesía se asientan en los nervios para trazar la cartografía de la costumbre»
«Las almendras de la modernidad germinan para arrinconar el follaje»
«En tiempos de alto mercado cualquier traje es ceremonial y los pregones levantan vuelo»
«Burladero: nos prefieren ocultos por inconvenientes»
«Los viajeros siempre contemplan el destino con ilusión»
«Algo mágico ocurrió: Un troquel primitivo acuñó una silueta fugaz»
«Todos miramos de reojo. Es la debida precaución en los matorrales urbanos»
«Cuando nos sometemos a las urgencias sacrificamos la estructura de la rosa»
«Suben tanto el premio en la vara que no nos queda más opción que bajar al empedrado»
«Tenacidad: ¿Cuántos siglos atravesando el instante?»
«Nada, no hay inventario. Solo una ráfaga que copia el paisaje»
«A todos nos entregan una posible meta común. Así pareciera…»
«La travesía es dura. Abatidos en la jaula aguantamos»
«Total: 160 pasajeros. Casi lubricados logramos un lugar»
«Somos un añadido: ofrenda de carne humana en la cadena de suministros»
«Nos derrumbamos, las alas replegadas se encierran en los estuches»
«Embrujo: uñas y mirada, atrapados en la trampa de la pantalla»
«Hoy la asfixia subió hasta las claraboyas y en medio del bochorno esfumado algunos sonreímos confundidos»
«Visual del navegante: nos abandonaron cargados de promesas»
«Hay un noble afán estético en la plomada de los techos, en el día espinoso»
«Se recoge el pelo, tararea y se interna en el camino con una sonrisa»
«Vendedora peregrina: su sonrisa la libera del apuro del remolque».
«Uno de los señores pasajeros fue un bulto de agua oscura, un desvanecimiento apenas…» –Joaquín Giannuzzi
«Un invisible entre una caravana de invisibles, que de pronto se detiene para mirar a los otros…»
«Colgados de la tubería los racimos que nunca van a caer…»
«La palabra puede con todo: esta noche los anuncios no son verosímiles»
«Dirige la masa con las ínfulas del poder ocasional del timón en la mano»
«Escapamos apresurados de los treinta y seis grados atravesando grietas íntimas».
«Discurso de ventas negocios por teléfono, vaporosos y simultáneos»
«Por un momento el mutismo de ciento ochenta. Ajeno, pesado»
«Con el aplicador rebana hojuelas de aprobación que frota en su cara»
«Ceguera lateral: el codo, la muñeca, el puño esgrimidos como puñales»
«¿A dónde van a parar los pellejos que desprendemos en los trayectos?»
«La vida nos permite brillar atravesados en los ojos tristes las raíces rebrotan»
«La fatiga se propaga como la trama de un rayo»
«Así atravesamos la frontera hacia la tierra natal donde todos somos tóxicos»
«Ninguno percibe que se han vuelto pura ficción»
«Regresar a casa: ir tras la cuerda sin fin para salir del laberinto»
«Hay que seguir remando con vigor, sin pausa hacia Puerto Ilusión de Reposo»
«Cierre de ciclo: heredamos el agotamiento de los que remaron»
«Sin importar el destino corremos hacia el mar sin frenos»
«Apretamos para sostenernos en el sacudón de la marea»
«Si levantamos instituciones impecables ¿por qué todavía se siente olor a sangre fresca?»
«Cuánto poder vagabundea desperdiciado: peregrinos de la “sociedad libre”»
«En este ramillete: los antagonistas se rozan los amantes se acarician»
«Nos sentamos, cada uno sobre su torre particular. Un silencio demagógico nos separa»
«Algo interior nos impulsa a huir. Como un remolino sin futuro el huracán de los relojes gira».
«¿Cómo hará para soportarnos este voluntarioso conjunto de plástico, metal y tejidos blandos?»
«El fuego central nos tira, arrastra al mamífero hacia la chimenea del sueño»
«El rumor de lenguas empuja la ruina del verbo»
«Los desgastados somos un trombo en tránsito hacia las coronarias de la confusión».
«Rostros anónimos que llevan a cuestas el cansancio, los afanes, la fugaz alegría…»
«La vía franca en cambio disponible, como aire en las barbas de las plumas»
«Algo interior nos impulsa a huir. Nos deslizamos como pernos sobre el ardor burgués»
«La mano atenazada y el brazo sostiene las granadas de la fatiga»
«Cruza de repente el brillo oscuro de las cloacas y el glamour de Mar-a-lago»
«Desde las ganas de vivir emerge una quilla que se abra paso cortando la espesura de las sombras»
«Apretados en las cabinas, en medio del “deje así” los clanes se perpetúan»
«El fracaso nuestro de todos los días se torna más incómodo»
«Ojalá podamos saltar antes de que la muerte nos atrape fuera de base»
«La nuca cansada apenas sostiene el cuenco de la esperanza y la casualidad»
«En cualquier lado lo mismo: masas vacilantes»
Ajustados contra las sillas nos impulsa un destello libertado en las bujías»
«Las caras ofrendan el latido, encendido más allá de la memoria y el lenguaje».
«De las orejas cuelgan las lianas de los conectados»
«Esta presión cubista que nos propulsa tiene un apetito común»
«Cantemos un himno que congregue la jauría: primario, ruidoso, urbano»