Sentados: 48
Parados: 112
Total: 160
Casi lubricados
logramos un lugar.
El primero que llega
rompe, vista al frente
ceguera lateral:
el codo, la muñeca, el puño
esgrimidos como puñales.
Se sienta con desenfado
con prepotencia
con desparrame
y se atraviesa en el asiento
plano, como una avalancha.
Los antagonistas se rozan
los amantes se acarician.
En este ramillete
no germina la rosa del deseo
solo piñas de nudos rodantes.
Colgados de la tubería
los racimos
que nunca van a caer
corren la misma suerte
de las banderas a media asta.
Subienda de sables.
El aire respirado
se vuelve tóxico:
todas las miradas
feroces.
Hoy la asfixia
subió hasta las claraboyas
que alguien abrió para respirar
y en medio del bochorno esfumado
algunos sonreímos confundidos.