Traducciones – Czesław Miłosz


Qué desagradables

Qué desagradables, esos ejemplares entrados en años 
Con pelos en la cavidad entre el pecho y el abdomen,
Con la tristeza por los dientes podridos, el tufillo a tabaco,
Y las sonrisas infladas, veteranas.

Barajan cartas, chiflan tangos
Populares en su juventud, y rememoran
Juegos de pelota y terrazas y aventuras en el monte.

Uno a lo mejor debería sentir lástima
Por las mujeres que los acompañan, obligadas
Sin duda por alguna imperiosa necesidad.

Sin embargo, también deberíamos compadecerles,
Porque se juntaron con esas mujeres,
Hermosas y fétidas azucenas,
Sonajeros de risa gangosa si las sacuden,
Atiborradas de conjeturas imprecisas.
Más tarde, se peinan largamente frente al espejo.