El niño maltratado te morderá.
El niño maltratado se convertirá
en una criatura miedosa
y donde te pares te morderá.
Al niño maltratado le crecerá piel
en la herida que le has regalado:
que no es regalada, porque la herida
no es un regalo, un regalo se acepta
con libertad, y el niño no tuvo alternativa.
Le crecerá piel sobre la herida,
herida acaparada, herida de relicario
herida que te has extirpado como una bala
y has incrustado en su carne
-una piel un pellejo un cuero
una cáscara hervida,
y un filoso diente de pescado
como el diente deforme de un bebé-
y te morderá
y dirás que quiebra las reglas
reclamo que en ti ya es constumbre
y comenzará un combate
porque sacarás el combate de la caja
rotulada combates que con tanto cuidado guardas
para las emergencias, y esta es una,
y el niño maltratado perderá el combate
y se irá trastabillando
hacia los extramuros, y sembrará
el pánico en las droguerías y caos
en las parrilladas
y dirán auxilio auxilio un monstruo
y se meterá en los noticieros
y lo cazarán
con perros, y dejará un rastro
de pelo, pellejo, escamas y dientes de leche, y lágrimas
desgarramientos producidos
por vidrios rotos y otras cosas
y se esconderá en las alcantarillas
en los covertizos, debajo de los arbustos,
lamiéndose las heridas, la rabia,
la rabia que le ofreciste
y se arrastrará hasta el pozo
el lago el arroyo el embalse
porque está sediento
porque su sed desaforada
es monstruosa
y parece cubierta de púas
y los perros y los cazadores lo encontrarán
y enfrentará el acoso
y dando alaridos
contará las injusticias
y lo destazarán
y se comerán su corazón
y todos aplaudirán gritando
¡Gracias a Dios se acabó!
Y su sangre se filtrará en las aguas
y la beberás todos los días.